Archivo por meses: abril 2013

La psicología, el mejor método para convivir y derrotar al trastorno de ansiedad

 
La ansiedad, difícil de manejar, pero no imposible.

Un 20% de la población mundial se estima que sufre algún tipo de trastorno de ansiedad. Junto con el estrés y la depresión, una de las enfermedades del siglo XXI. Sin embargo, y a pesar de que en los últimos años se ha hecho más y más común entre nosotros, siempre ha estado ahí. La ansiedad ha sido compañero del ser humano desde siempre.

“Por la ansiedad no nos atropella un coche o no caemos por un barranco. Cuando nos enfrentamos a un peligro como ocurría en el principio de los tiempos (una manada de lobos, por ejemplo) el sistema nervioso desataba una serie de reacciones fisiológicas (taquicardia, tensión muscular, hiperventilación, etc.) que nos capacitaban para correr o luchar. La ansiedad es la respuesta del organismo a una amenaza y debe de quedar claro que sin la ansiedad no hubiera sobrevivido el ser humano”, explica el psicólogo Miguel Ángel Rizaldos.

Rizaldos habla de la doble ambivalencia que puede tener esta dolencia. Para él, no este trastorno es “bueno” cuando el supuesto peligro que desencadena la ansiedad no lo es tanto. “Coger un autobús puede ser peligroso, pero eso no justifica que aparezca la ansiedad”, explica el experto en psicología clínica Miguel Ángel Rizaldos.

La ansiedad se manifiesta cuando tenemos problemas en circunstancias en la que el resto de gente parece no tenerlas. Entonces se puede considerar que sí existen problemas de ansiedad. A más problemas, más nivel de ansiedad. “La información que recibimos de nuestro entorno a través de nuestros sentidos es procesada en nuestro cerebro de forma errónea”, apunta Rizaldos, que pone un claro ejemplo: “Si nos encontramos ante un examen y procesamos esa circunstancia de forma errónea nuestro cerebro entenderá que nos encontramos ante un ”león”  y desencadenará todos los mecanismos de respuesta ante un “peligroso león”.

Las causas de la ansiedad suelen ser genéticas, fisiológicas o incluso cognitivas, y no existen apenas tratamientos farmacológicos que sean efectivos, aunque Rizaldos cree que la mayoría de medicamentos son “muy útiles” en el tratamiento de la mayoría de este tipo de trastornos.

El proceder de la ansiedad es el siguiente: Aparece y el corazón bombeará sangre hacia los músculos para que estén preparados a luchar o huir, nuestros pulmones funcionarán más rápidamente con objeto de oxigenar dichos músculos y nuestra visión se agudizará. Un procedimiento también con una gran ambivalencia. “Una conducta así no puede prolongarse en el tiempo, así que la reacción que nos salvaría caso de ser un peligro real, se convierte en peligrosa en sí misma”, señala Rizaldos. Si se permanece en ese estado durante un tiempo prolongado, es probable que los músculos del cuello se tensen durante demasiado tiempo. Al hacerlo, oprimirán ligeramente las arterias responsables del riego cerebral y puede aparecer el mareo. La visión periférica, pasado cierto tiempo distorsiona los objetos haciéndonos sentir que se ‘enloquece’.

Controlar ansiedad es difícil, pero no imposible: “El proceso de la ansiedad es tan aparatoso como poco peligroso. Es imposible tener un infarto durante un subidón de ansiedad, o incluso desvanecerse, ya que la propia ansiedad lo impide, y la propia la sensación de irrealidad no es más que la visión periférica…”

Para Rizaldos, lo mejor para combatir la ansiedad es “convivir”con ella. “Tenemos que convivir con ella y decidir qué nivel de ansiedad nos vamos a permitir. Es difícil convertirla en nuestra aliada, por lo que es necesario mucha constancia y trabajar mucho con ella”, explica.

Le relevancia de una dieta saludable en el día a día del envejecimiento de la tercera edad

Latercera edad no tiene porque no ser sinónimo de dieta saludable, sobre todo en un momento en el que el cuerpo humano necesita que se doble la atención que se le ha prestado siempre. El envejecimiento en sí implica cambios moleculares, fisiológicos y por supuesto psicológicos que  desencadenan una serie de  problemas de salud, derivados, principalmente, de una vida con hábitos poco saludables.
 
La nutrición adecuada es básica en la tercera edad.
La dietista Josefa Cobos conoce perfectamente estos cambios que afronta el cuerpo humano una vez cumplidos más de 60-65 años, y apunta a la pérdida de movilidad, el deterioro cognitivo, y una disminución de la función sensorial que altera los sentidos como factores clave a los que prestarle mucha atención. “Estos cambios hacen que se pierda un poco la percepción de la realidad; aunque cierto es, que afecta tanto al tacto, como a la vista o el oído, en cuanto a la alimentación, son la pérdida del olfato y el gusto lo que hace que estas personas prescindan con facilidad de nutrientes esenciales tales como  frutas y verduras que son los únicos alimentos que proporcionan oligoelementos (calcio, hierro, fósforo, etc.) y  vitaminas, tan importantes para la realización de las funciones metabólicas”, explica.
 
Un elemento clave es el otro ausente en la tercera edad: El agua. “Al no encontrarle sabor, la rechazan con insistencia, uniendo  a la desnutricióncuadros de  deshidratación, una de las más importantes causas de requerimiento de atención médica de las personas mayores de setenta años”, relata Cobos.
 
El agua, elemento clave para tener buenos hábitos alimenticios en la tercera edad.

De todo esto concluimos Cobos extrae un mensaje muy claro. “La importancia de llegar a la tercera edad con unos buenos hábitos alimenticios y una actividad física diaria regular, por supuesto, acorde con su edad, para que estos cambios supongan el mínimo impacto posible”. Los problemas más comunes y sobre los que hay que prestar mucha atención, según Josefa Cobos, en la tercera edad son la desnutrición, la obesidad y la deshidratación.

 

 
Los especialistas en la materia señalan que el estado de ánimo influye directamente en la alimentación apuntando que “en esta etapa de la vida la depresión, la soledad y el aislamiento social pueden llevar a los adultos mayores a no comer y a desnutrirse”, relata Cobos.
 
Por otro lado, enfermedades como el Alzehimer, Parkinson y la Demencia Senil influirían en la nutrición, ya que muchas veces no se acuerdan que ya comieron y lo hacen dos veces, o simplemente no son capaces de alimentarse por sí solos. En estos casos es fundamental el apoyo de la familia o especialistas que los acompañen en este camino.

La importancia de un diagnóstico precoz en los niños que sufren la Enfermedad de Perthes

 

La Enfermedad de Perthes puede dejar secuelas en niños.

Las enfermedades que afectan a menos de 5 personas por cada 10.000 habitantes de una comunidad se denominan bajo la nomenclatura de Enfermedades Raras. O al menos estos son los parámetros que la Unión Europea refleja. Existe una tipología registrada de más de 400 enfermedades no comunes sobre las que se desconocen sus causas y sus posibles tratamientos efectivos.

Entre ellas muchos síndromes descubiertos por doctores que investigaron sobre la materia concreta a la que ahora dan nombre, como es el caso de Legg-Calvé-Perthes, conocida entre los que saben de su existencia como la Enfermedad de Perthes.

Esta extraña enfermedad afecta a las caderas de niños de entre 4 y 11 años (aproximadamente) produciéndoles una falta de riego sanguíneo en la cabeza del fémur, lo que produce a su vez una necrosis en parcial del hueso, y el posterior dolor y secuelas durante ese proceso del crecimiento. Pasados tres o cuatro años de la necrosis, la cabeza del fémur afectada vuelve a regenerarse, y en niños de 6 años no deja secuelas, al menos en la mayoría de los casos. En cambio, en niños de más de 8 años puede regenerase con malformaciones, lo que puede producir cojera o artrosis.

Los principales síntomas de la Enfermedad de Perthes son dolor en la zona de la cadera, o incluso en la rodilla, y por supuesto, cojera sin causa justificada aparente, que no desaparece aunque el dolor haya aparecido después de un golpe y tras guardar el reposo necesario.

Las razones por las que aparece esta dolencia en el fémur se desconocen en la comunidad médica. Sin embargo, el Dr. Abril Martín, uno de los mayores especialistas en España de esta enfermedad rara, apunta en su blog sobre la materia la que podría ser una de las causas que provoque la Enfermedad de Perthes. “La causa de la enfermedad se desconoce. No obstante, según estudios recientes  podría  tratarse de una alteración de la coagulación sanguínea y más concretamente una trombofilia o aumento a la coagulabilidad de la sangre. Esta alteración produciría oclusiones temporales pero reiteradas de las pequeñas arteriolas de la cabeza femoral y secundariamente una muerte celular ósea por falta de aporte de los nutrientes”.

Radiografía de una cadera afectada por la Enfermedad de Perthes.El Dr. Abril Martín, también cita otras investigaciones no sólo internacionales, sino de nuestro país: “Estudios españoles han mostrado también una mayor incidencia de Perthes en hijos de padres fumadores, pero el mecanismo último por el que se produciría la necrosis se desconoce”.

La mejor forma de diagnosticar la enfermedad es la radiografía. El tratamiento dependerá de lo rápido que se detecte, la edad y la forma final que se consiga con la cabeza del fémur, una vez regenerada. Para Abril Martín, actualmente el tratamiento de la Enfermedad de Perthes se basa en el método de contención. “El fin último del  tratamiento es conseguir por todos los medios una cabeza femoral esférica y no aplanada. Los antiguos métodos de descarga de la articulación mediante reposo en cama durante 1 o 2 años, o las clásicas férulas de descarga tipo Tachdjian  se han mostrado absolutamente inefectivos. Ninguno de ambos métodos cambia la evolución natural de la enfermedad”, concluye.

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Familias con Perthes

Las causas psicológicas y sociales que se esconden detrás de la vigorexia

En ocasiones, los que parecen más fuertes, pueden ser los más débiles. Algo así sucede a las personas que sufren algunos trastornos alimentarios muy comunes en los últimos años, sobre todo desde que la imagen se ha convertido en algo que se asocia directamente al éxito o al fracaso. Lo mismo que está ligado a la dismorfia muscular o la anorexia invertida, más conocida por su denominación más popular en los últimos tiempos, la vigorexia.

 
Pero ¿Qué es exactamente la vigorexia? La dietista Josefa Cobos conoce muy bien este trastorno y su implantación en el cuerpo humano. “La vigorexia es un trastorno emocional aunque aún no está reconocido como enfermedad por la comunidad médica internacional” sentencia. Como casi todos los trastornos de la alimentación, empiezan “de una forma sutil”, de manera que hasta que no está en un estadio avanzado, es difícil  ser detectado por las personas del entorno de quien lo padece, y mucho menos por quien lo sufre, apunta Cobos.
 
Uno de los principales síntomas, responde a pautas psicológicas. “La persona se obsesiona por su estado físico hasta niveles patológicos, tienen una visión de sí mismos distorsionada,  se ven débiles y enclenques”, señala Cobos. En sus inicios, son personas muy “aficionadas a practicar deporte”, de forma que “poco a poco lo convierten en el centro de su vida”, añade.  De esta manera, llegan a abandonar en muchos casos las relaciones sociales y descuidan otros aspectos de su vida, para dedicar todo su tiempo a entrenar y a cultivar el cuerpo. 

 
Pero el peligro de la vigorexia, para Cobos, no acaba ahí, y afecta a una vertiente social. “Con el tiempo ven que con la práctica de deporte no consiguen el cuerpo deseado, empiezan a incorporar ejercicios de musculación, lo practican de una forma metódica y constante, convirtiéndose en una obsesión, renuncian a viajar, reuniones familiares o de amigos, o cualquier otra actividad que le obligue a interrumpir su rutina; incluso entrenan con dolor y lesiones”, sentencia. 

 
El daño social que puede provocar este trastorno aún va más allá, ya que en muchos casos, los afectados van abandonando a sus amigos de siempre que son “reemplazados”por los compañeros del gimnasio, entre los que se siente “cómodo y comprendido”.“Estos nuevos compañeros valoran mucho su esfuerzo y dedicación, cosa que no ocurre entre sus familiares, que llegan a manifestar su preocupación por el exceso de ejercicio”, concluye Cobos.

 

Síndrome de Lowe, una enfermedad ‘ultrarrara’ sin cura abocada a la investigación

Las enfermedades raras aprovechan cualquier resquicio para obtener algo de difusión y acercar el problema a los que lo padecen y a los que no lo padecen, para que se conozca y se pueda investigar sobre él.  Es lo que le ocurre a los que sufren Síndrome de Loweconsiderada ultrarrara, y que en España afecta a una cincuentena de personas, aproximadamente 1 de cada 500 mil habitantes, la mayoría de ellos niños varones.
 
Una de las imágenes utilizada para ilustrar el Síndrome de Lowe.
Los síntomas del Síndrome de Lowe afectan sobre todo a patologías oftalmológicas, neurológicas y renales, es decir, visión, cerebro y riñones, y se manifiestan con glaucoma, cataratas, retraso mental, fracturas de huesos, problemas en las articulaciones y tono muscular flácido, e incluso en algunos casos se presentan con convulsiones e incluso con problemas de comportamiento.
 
A pesar de que estos síntomas se pueden tratar uno por uno en la medida de lo posible, hoy por hoy, no existe un tratamiento para la enfermedad, por lo que se considera incurable, pero con medicación, cirugía, fisioterapia y educación especial se puede combatir algunos de los principales síntomas.
 
Gracias a la investigación que se han realizado desde que enDoctor Charles Lowe la descubrió en 1951, como prevención, hoy día se pueden realizar análisis genéticos a las familias que tienen un miembro con el Síndrome de Lowe para detectar la presencia del gen en la madre o el feto, y así realizar un consejo genético o bien hacer un estudio prenatal.
 
Precisamente estos días el Síndrome de Lowe ha vuelto a la palestra gracias a la iniciativa ‘I Lowe you’, el primer proyecto de crowdfundingcientífico para investigar una enfermedad de poca prevalencia, o lo que es lo mismo, ultrarrara.
 
El proyecto nace para aglutinar a un equipo médico que una a diferentes profesionales de varias organizaciones sanitarias, tanto nacionales como internacionales (europeas), pero encabezado por profesionales sanitarios del Hospital Sant Joan de Déu y de la Univesitat Oberta de Catalunya, capitaneados por la Doctora Mercedes Serrano.
 
El proyecto intentará mejorar el trato de la información y su difusión apoyándose en las nuevas tecnologías, capaces de conectar a profesionales sanitarios y familiares estén donde estén para poder así generar conocimiento sobre la misma, y no permitir, que por ser una enfermedad sobre la que hay poca información, ésta llegue a los verdaderos afectados, mejorando su intercambio.
 
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