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La ‘inconsciente’ adicción a los carbohidratos, ¿un obstáculo para una saludable nutrición?

A casi todos nos pasa que, de repente deseamos manjares de comida, dulce o salados. Apetitosos dulces, jugosos muffins, irresistible chocolate… incluso patatas fritas, o, por qué no, una hamburguesa. En definitiva, la arriesgada llamada de los carbohidratos. ¿A quién no le pasa? Un obstáculo en el día día de conseguir una buena nutrición diaria para nuestro cuerpo.
Los carbohidratos, culpables o no de una buena nutrición.
A veces, cuando modificamos nuestra nutrición y nos ponemos a recortar elementos de nuestra dieta alimentaria nos damos cuenta de que es imposible perder peso, a tenor de los resultados que obtenemos, modifiquemos o no nuestra dieta nutritiva. La respuesta a este problema puede estar en la clase de carbohidratos que consumimos.


La reputada dietista Josefa Cobos, tiene una explicación lógica. “Una parte de la energía que obtenemos con los alimentos es utilizada para la reparación celular, reproducción celular y mantenimiento de las funciones corporales de los diferentes sistemas. La otra parte de la energía es depositada en forma de grasa en el tejido adiposo para futura utilización”, asevera.

Según explica, “estos dos sistemas trabajan en armonía. Cuando comemos carbohidratos, estos se metabolizan y producen elevación de azúcar (glicemia) en la sangre. La hormona insulina es liberada al torrente sanguíneo, para llevar la glucosa a las células, producir energía, o almacenar la energía no utilizada en el tejido adiposo (graso)”.


Así, de esta forma, una vez completado el ciclo, los niveles de insulina en sangre “caen” y una segunda hormona llamada glucagon entra en acción para “gastar” la energía depositada en forma de grasa en las necesidades del organismo. Estos dos sistemas tienen que trabajar en balance. Pero el problema, según apunta Cobos, es que “estas dos hormonas no siempre actúan en balance y el exceso de la insulina puede limitar la salida de glucagon”


Cuando los niveles de insulina continúan elevados en la sangre, los órganos y músculos se defenderán creando la condición llamada “resistencia a la insulina”,la glucosa no llegará adecuadamente a los órganos y el músculo y el exceso de glucosa en la sangre será convertida en grasa (la persona ganará peso). Este es el círculo vicioso de la adicción a los carbohidratos que es imposible de quebrar sin un entendimiento del padecimiento.

Cobos aprovecha para recordar un dato muy relevante: Aproximadamente el 70% de las personas con exceso de peso y el 40% de las personas con peso normal son adictas a los carbohidratos. Miles de personas son adictas a los carbohidratos y su problema no es reconocido, diagnosticado o tratado, por lo que afecta a su correcta nutrición.

Por tanto, el paciente con adicción a los carbohidratos, sentirá hambre rápidamente después de comer, porque los niveles de azúcar son “barridos” de la sangre por el exceso de insulina. Se puede producir hipoglucemia que inducirá a la persona a comer de nuevo y continuar el círculo vicioso, del que no podrá salir sino sigue un seguimiento médico, que hoy día ya puede ser online.

Las calorías que no se ven en la nutrición diaria

Nubes.Cuántas veces alguien engorda a pesar de que cree que está llevando a cabo una nutrición sana o una dieta alimenticia adecuada. Siempre se escapan algunas (o muchas) calorías, que están ocultas en los alimentos, y que hacen que las dietas fracasen o no tengan tanto efecto. Pero ¿Cómo se pueden saber dónde están las calorías ocultas que impiden la buena nutrición?

La dietista Josefa Cobos sabe localizarlas perfectamente y actuar contra frases tales como “Siempre como lo mismo y engordo” y “Cada vez como menos y engordo más”.  Para Cobos, estas afirmaciones sobre la nutrición son imposibles. “La alimentación como cualquier otro balance es ‘lo que entra por lo que sale’, lo que ocurre en más de una ocasión es que no somos conscientes de algunas de las cosas que ‘entran'”.  Cobos también hace hincapié en otro aspecto de la nutrición que dice que hay que dejar de relacionar el tamaño de lo que comemos con las calorías que ingerimos.  “Casi siempre los alimentos más pequeños son los que aportan más cantidad  de calorías, por ejemplo, un bombón que pesa unos 10 g. y aporta unas 50 Kcal., dos caramelos toffee, 120 Kcal”, añade Cobos.

Para ella hay 5 tipos de calorías ocultas que hay que descifrar para no engordar y llevar a cabo una buena nutrición:

1.- Calorías escondidas en alimentos light. Que un alimento sea light no significa que no contenga calorías, sino que tiene menos. En ocasiones hay alimentos que contienen un bajo porcentaje de grasas, pero un alta cantidad de azúcares y calorías, o viceversa. Por lo tanto es importante leer la información sobre nutrición del producto. Es importante recalcar que los productos light son aliados de la dieta, pero se debe moderar su consumo.

2.- Calorías escondidas en los aderezos. Aunque parezca insignificante, el agregado de ciertos aderezos a las comidas parece influir en nada. La mayonesa, mantequilla o el ketchup hay que evitarlos para una correcta nutrición. Nunca hay que abusar de ellos.

3.-Calorías ocultas en bebidascarbonatadas. En ocasiones uno piensa que lo que se  bebe no puede aportar calorías y más si son refrescos. Pues bien, no es así. 360 cc de refresco ontiene alrededor de 200 calorías, lo cual si bebes en varias oportunidades puede ssuperar las 500 calorías.

4.- Calorías ocultas en las bebidasalcohólicas. A veces nos parece que las cosas que no necesitamos masticar no tienen calorías, pero no es la realidad, la únic abebida que no tiene calorías es el agua. El alcohol aporta 7 kcal. Por gramo, poco menos que el aceite y casi  el doble que las proteínas y los hidratos.

5.- Calorías ocultas en los chocolates light. Pueden contener menos azúcares, pero no menosgrasas y calorías, por ello es necesario estar atentos. Se puede consumir chocolate light y estaraportando casi la misma cantidad de calorías y grasas.

En definitiva, Josefa Cobos lanza un claro mensaje en nutrición: “La mejor forma de descubrir lascalorías ocultas que hacen fracasar una dieta es leer la información nutricional y nodejarse engañar por los productos light, que pueden ser útiles pero no son la panacea”.  Para ella, estos productos no deben ser consumidos “en grandes cantidades” ya que lo importante es “seleccionar bien los alimentos y “consumir las cantidades adecuadas”. 

Enfermedades Raras: Exitoso tratamiento para ‘anular’ la ‘Distonía Idiopática de Torsión”

Imagina que quieres coger un bolígrafo y tu mano no es capaz de hacer la pinza necesaria y se te cae. O que quieres tomar una cucharada de sopa y tu cabeza se gira bruscamente imposibilitando que llegue a la boca, o que estás viendo la televisión y tu cuerpo se tuerce hacia un lado durante unos segundos sin poder evitarlo. Estos ‘errores’ del cuerpo es lo que se denomina Distonía Idiopática de Torsión, una enfermedad genética, consideraba dentro del grupo de las Enfermedades Raras.

 
Aprender a vivir con la Distonía Idiopática de Torsión es muy importante.
Esta enfermedad a veces no es fácil de diagnosticar, precisamente la Doctora Remedios Mas la conoce bastante bien. “Se manifiesta en la infancia, de forma insidiosa, es decir, no da la cara enseguida. Empieza normalmente en un grupo muscular, muy frecuentemente la mano derecha, imposibilitando una correcta escritura o pareciendo que son gestos de torpeza. Y todo esto ocurre en niños de nueve o diez años”. Según relata Mas, al principio, “nadie piensa que es una enfermedad y al niño le caen regañinas y castigos por no escribir bien o por caerle la comida. Hay que tener en cuenta que las habilidades de escritura ya suelen estar adquiridas. El niño escribe bien y de repente, no se le entiende nada, los renglones son torcidos y la presentación descuidada”.
 
Sin embargo, la Distonía Idiopática de Torsión, aunque es una enfermedad genética no se manifiesta en todos los miembros de la familia. Puedes tener el gen DYT1 y, sin embargo, no padecerla nunca. Por lo tanto, es muy difícil sospechar la enfermedad en sus inicios.
 
Remedios Mas explica también como se diagnostica esta enfermedad. “El diagnóstico se hace, en principio, por las manifestaciones clínicas y la confirmación es por pruebas genéticas. Pero como he dicho antes, es una de las llamadas Enfermedades Raras, por lo tanto no hay muchos especialistas que sean expertos en la enfermedad”.

Tratamiento

 
El tratamiento de esta enfermedad se parece al que se aplica a los que sufren Parkinson: relajantes musculares potentes e incluso analgésicos, aunque Remedios Mas apunta alguno más: “La toxina botulínica puede ser útil en algunos grupos musculares para conseguir su relajación, pero su efecto dura apenas tres meses”.
 
Sin embargo, según señala Mas, en algunas ocasiones hay que “añadir” tratamientos psicológicos y psiquiátricos porque es “muy difícil  aceptar la enfermedad”. “Hay que tener en cuenta que no  afecta en absoluto a la inteligencia ni a la voluntad, pero el paciente no es dueño de su cuerpo”, matiza.
 
Mas apunta otras opciones de tratamiento que están siendo un éxito, que califica de “magnífico”. En el Hospital Clínic de Barcelona, el equipo del Neurocirujano, Dr. Jordi Rumià, aplica una “técnica novedosa” que consiste en “implantar un chip en el cerebro” que actúa como “neuroestimulador profundo y corrige la Distonia Idiopática de Torsión“.
 
Es una operación complicada, añade Mas, pero la gran profesionalidad y el amor por su trabajo del Dr. Rumiá consigue curaciones prácticamente totales. “Puedo dar fe de que se cura la enfermedad y  también los efectos psicológicos que produce, porque es como volver a nacer”, concluye Mas.

Los frentes abiertos de la nutrición en la tercera edad: desnutrición, obesidad y deshidratación

>a mala nutrición o los trastornos alimenticios pueden ser una amenaza incluso cuando el cuerpo humano afronta una de sus etapas más complicadas: la tercera edad. Una mala elección de nuestra dieta en nutrición puede hacer tambalear la condición metabólica de una persona mayor, por lo que hay que seguir a rajatabla una nutrición correcta para afrontar algunos de los problemas más comunes que puede aparecer en esta fase de nuestra vida.

La dietista Josefa Cobos, una especialista en la relevancia de una dieta saludable en la tercera edad para mantener una importante nutrición, apunta algunos de los problemas más graves que puede ocasionar un trastorno alimenticio en esta etapa:

  • Desnutrición: La desnutrición puede derivar tanto de causas psicológicas como fisiológicas, la mayoría de las veces es un poco de las dos, desencadenando un deterioro del sistema inmunológico agravando el problema, ya que al presentar mayor número de infecciones, se altera la ingesta, que a su vez facilita otras posibles infecciones, creando así un círculo vicioso de enfermedad y malnutrición. Los especialistas, hacen mención, también, a la anorexia generada por la ya mencionada pérdida del sentido del gusto y del olfato, los problemas dentales, desordenes digestivos, demencia e incapacidad física para la adquisición y preparación de alimentos e incluso al consumo excesivo de medicamentos que puede generar pérdida del apetito por sequedad bucal o malestares gastrointestinales.
  • Obesidad: A medida que pasan los años, baja la necesidad de ingesta calórica, se acepta un 10% más o menos, por década; esto  unido a una disminución de la actividad física y la ingesta alta de alimentos, no siempre saludables, hace que gran parte de las personas de este grupo presenten un exceso de peso que limitan mucho más sus capacidades y provoque un aumento de riesgo de enfermedades cardiovasculares, debido al acumulo de grasa en la zona abdominal. Sin mencionar el problema para su cuidado, si no son dependientes, requiriendo en ocasiones más de una persona para su cuidado diario.
  • Deshidratación: Otro de los problemas comunes en la tercera edad es la deshidratación causada por la pérdida de masa muscular, ya que esta funciona como reserva de agua, y una disminución de la sensación de sed. Esto explicaría que la ingesta de agua y líquidos es menor en esta época de la vida.