Archivo por meses: junio 2013

La importancia de tener los cinco sentidos de la salud ‘intactos’ para la vida cotidiana

Las revisiones oculares son una de las más importantes.
La salud también afecta a la conducción. Por eso los reconocimientos médicos para las personas que tienen algo tan valioso como el carné de conducir son claves para la renovación, sobre todo a según qué edades. Actualmente el período de vigencia del carné de conducir es de diez años. Una vez cumplidos los 65, el periodo decrece y la renovación es cada 5 años. Y el éxito en los reconocimientos se hace más y más difícil.
 
En general, durante este período es lógico pensar que podemos enfermar, o tener un accidente que nos provoque una incapacidad, una operación que nos limite nuestros movimientos o una enfermedad mental que nos altere nuestra capacidad de decidir. Por estos motivos se hacen los reconocimientos de conductores periódicos.
 
El objetivo principal para un médico que hace estos reconocimientos, como es el caso de la Dra. Mas, es que las personas lo superen.Cuando se detectan enfermedades o conductas que pensamos que pueden alterar su capacidad de conducir, pedimos un informe a su médico de atención primaria o al especialista que lo atiende, porque son los médicos que realmente conocen al paciente y saben si siguen sus recomendaciones de tratamiento o no”, explica Mas. 
 

Para la Dra. Mas, el objetivo es que el conductor “siga conduciendo”, pero como ella misma relata, a veces es necesario “adaptar su vehículo, o limitarle la velocidad máxima, o indicarle que sólo puede conducir con luz diurna”. En algunos casos es viable suspender temporalmente este derecho hasta que el problema se haya solucionado.

 
Las personas mayores de 75 años tienen que revisarse el carné cada 5 años.

Para algunos conductores mayores de 65 años, sus coches son sus piernas, subraya Mas. “Caminan  con dificultad, pero las habilidades motoras necesarias para conducir, las mantienen. Renovando su permiso, ayudamos a que estas personas sean autosuficientes y estén mejor integradas en la sociedad”, explica la Dra. Mas.

 
“Siempre damos los oportunos consejos sanitarios adaptándolos en cada caso. Por ejemplo, en los casos de conductores de más de 75 siempre les indicamos que adapten sus hábitos de conducción a su estado de salud, que hagan recorridos cortos y siempre por calles y carreteras conocidas, evitando horas punta y evitando conducir si las condiciones climatológicas son adversas”, apunta la Dra. Mas.

Cómo trabajar el autoestima para no caer en la ansiedad o depresión de las ‘personas tóxicas’

Las personas tóxicas intentan hacer mella en nuestra forma de ser.

A veces no nos damos cuenta de forma consciente, pero después de estar con determinada persona nos sentimos faltos de energía, deprimidos, como si hubieran absorbido nuestra energía. ¿Os suena esta situación? Es lo que se llama “vampirismo emocional”, ejercido por personas que se nutren de emociones y necesidades ajenas. Este tipo de personas son a las que se llaman “personas tóxicas”.

“Las personas tóxicas tratan de desvalorizarte, exagerar tus errores o inventárselos donde no los hay para así ellos se nutren de poder, de energía”, explica la psicóloga Sonia Carod, autora de TuPsicoWeb.

Para Sonia, las personas tóxicas se pueden englobar en varios tipos: Narcisista, histriónicas, pesimistas, negativas, falsas, chismosos y envidiosos. El modus operandi de esta tipo de personas que destrozan autoestimas es el siguiente: “Una persona tiene necesidad de afecto, un vampiro emocional o persona tóxica se percata de esa necesidad (es como si tuvieran un sexto sentido para encontrar nuestras debilidades, cuando tenemos carencias en algún aspecto éso se transmite y ellos lo saben captar muy bien); la persona tóxica se percata de esa necesidad de afecto, y se hará tu amigo, tu amante…lo que sea con tal de que acabes dependiendo emocionalmente de él (se ha nutrido de esa necesidad tuya de afecto)“, explica.

Para ella, todos, en algún momento, podemos tener alguna de estas características, pero las personas tóxicas “son siempre así”.

El autoestima, clave
El autoestima, clave para evitar la depresión y la ansiedad.

Sin embargo, como consecuencia de tener un bajo nivel de autoestima podemos caer en dependencia emocional hacía la persona tóxica, y es cuando aparecen los problemas. “Una persona con la autoestima baja tiene unos niveles altos  de ansiedad y es probable que tenga depresión, comenta.

 

Por, eso, para Sonia, el autoestima juega un papel importantísimo: “Mantener un buen nivel de autoestima hace que tengamo menos probabilidades de caer en las redes de las personas tóxicas“. Para solventar estas situación existen algunas terapias. “La terapia para mejorar la autoestima está basada en trabajar los pensamientos negativos propios de la persona, mejorar las habilidades sociales y trabajando la asertividad“.
Para Sonia Carod, tener un buen manejo de las habilidades sociales hace que “aumente” nuestro nivel de autoestima. “Podemos controlar mejor las situaciones interpersonales difíciles, ganamos seguridad, podemos manejar las críticas de los demás y podemos decir que no ante determinadaspeticiones“. En definitiva, un programa de mejora de autoestima hace que existan menos probabilidades de caer en las redes de las personas tóxicas y mantener una buena estabilidad emocional, y que se puede llevar a cabo tanto presencial como online.

El agua de mar, extraordinaria terapia para la nutrición celular y curación de enfermedades

Cuántas veces habremos oído lo buena y saludable que es el agua del mar. “Bañarnos en la playa lo cura todo”, una frase que seguro que nuestras madres, padres o abuelas habrán dicho más de una vez. Lo cierto es que el agua de mar tiene propiedades terapéuticas conocidas desde los tiempos de Hipócrates, pero fue gracias a René Quinton cuando se inició la Terapia Marina. Este científico francés demostró que la sangre humana tiene una composición muy similar al agua de mar, por lo tanto, cualquier ser vivo puede ser considerado como un “acuario marino”.

Pero, ¿en qué consiste la terapia marina? La Dra. Remedios Más, especialista en Medicina Familiar, nos explica cómo es esta terapia, innovadora, y que puede ser causa de muchos alivios. “Consiste en administrar agua de mar a los pacientes para mejorar su estado de salud”, asevera, lo que se considera una técnica de “terapia celular”.

“El agua de mar se administra en ampollas bebiblescon distinta concentración (Isotónicas e Hipertónicas)”, indica la Dra. Mas sobre la forma de proporcionarle al paciente el agua de mar. También, apunta, hay otros medios de administración como por ejemplo en forma de sprayspara uso nasal, ocular o cutáneo.

Pero, ¿qué es lo que hace el agua de mar en nuestro organismo? “Contribuye a la salud a través de una renovación y nutrición celular completa. Devuelve a nuestras células su equilibrio proporcionando todos los minerales necesarios para una correcta función celular”, señala Mas.

Gracias a sus propiedades reguladoras y equilibradoras, puede ser usada en múltiples patologías como son la gastroenteritis, deshidratación, desnutrición infantil, psoriasis, eczemas, heridas, quemaduras, enfermedades autoinmunes, fibromialgia, agotamiento y fatiga crónica, enfermedades degenerativas, en medicina deportiva, en convalescencias, etc. “En realidad, el agua de mar proporciona todos los minerales que necesitan nuestras células para que puedan desarrollar correctamente sus funciones, incluyendo las funciones de reparación celular”, explica Mas.

La acción del agua de mar en un enfermo de diabetes.

Estas propiedades no hacen sino que los resultados se puedan ver pronto. Por ejemplo, en las fotografía que se puede ver a la derecha de este artículo se puede apreciar cómo el agua de mar cura una úlcera diabética en apenas dos semanas.

En definitiva, y según concluye Mas, “el agua de mar es una extraordinaria terapia para que nuestras células se nutran y se regulen”.