Archivo por meses: abril 2014

¿Qué debemos saber sobre los alimentos y el sodio? Consejos para reducir la sal en nuestra alimentación

El sodio en la dieta. Es importante saber que la sal está relacionada con la retención de líquidos en los tejidos del cuerpo, aumentando los valores de la presión arterial. Las necesidades diarias de sal para un adulto son de unos dos gramos diarios, equivalentes a una cucharadita. Pero no sólo debemos tener en cuenta la sal que añadimos a las comidas sino, la que contienen éstos debido a su proceso de fabricación y producción.

La dietista Josefa Cobos, artífice de Diesalud, sabe que es totalmente adecuado “restringir” ciertos alimentos en nuestra dieta  tales como embutidos, conservas y alimentos precocinados. Cobos ofrece algunos consejos para reducir la sal en nuestra alimentación son:

  • Eliminar la sal de mesa, debido a que los alimentos ya contienen sodio de forma natural.
  • Utilizar especias como ajo, pimienta, hierbas aromáticas para complementar el sabor de las comidas.
  • Evitar consumir latas de conservas y alimentos precocinados.
  • Reducir el consumo de carnes saladas o ahumadas.
  • Limitar el consumo de los frutos secos, ya que contienen mucho sodio (cacahuetes, almendras…).
  • Evitar el consumo de salsas de tomate, ketchup, mostaza o caldos precocinados.

Si quieres confeccionar un menú bajo en sodio que repercuta directamente en la mejora de tu salud, puedes contactar directamente con Cobos.

Convulsiones febriles en los niños

Una convulsión febril es una respuesta del cerebro ante la fiebre, que se produce en algunos niños sanos entre los 6 meses y los 5 años de vida. El mecanismo por el que se produce es desconocido, pero el Dr. Sergio Fernández, pediatra que forma parte del cuadro médico de Qbaby, es un experto en tratar este tipo de síntomas, de los que ofrece más datos. “Casi siempre ocurren durante las primeras 24 horas desde el inicio del proceso febril, el niño pierde la conciencia de forma brusca, el cuerpo puede ponerse rígido y comenzar con sacudidas o quedarse completamente flácido” explica.

fiebre niños. Además, el Dr. Fernández apunta datos importantes: “También es frecuente que la boca esté de color morado, cerrada con fuerza, como encajada y con la mirada perdida. Suele durar poco tiempo, menos de 5 minutos en la mayoría de los casos. Tras el episodio, el niño tiende a dormirse”, señala.

El Dr. Fernández, que habitualmente resuelve consultas online a padres y madres a través de Qbaby, ofrece algunas de las claves en el caso de que el niño tenga estos síntomas:

  • Colocar al niño tumbado de lado, sobre un costado (esto le permitirá respirar mejor) y lejos de objetos con los que pueda golpearse.
  • No abrir ni introducirle nada en la boca.
  • Ponerle un supositorio de paracetamol si no se le ha dado ningún medicamento para la fiebre en las últimas 2 horas.
  • Tener la valoración de un médico que confirme el diagnóstico.

Para el Dr. Fernández, las convulsiones febriles tienen buen pronóstico, ya que después de la convulsión el niño tendrá el mismo estado de salud que antes. “Cualquier infección banal (catarro, faringoamigdalitis, gastroenteritis…), que curse con fiebre puede provocar una convulsión febril. Son frecuentes, y ocurren hasta en un 3-5% de los niños sanos. Además, después del primer episodio, 1 de cada 3 niños volverán a tener otro a lo largo de su vida”, explica.

Si quieres estar en contacto con el pediatra Sergio Fernández y que te realice una supervisión semanal de la salud de tu bebé, poderle consultar online y recibir consejos cada semana, puedes adquirir Qbaby desde aquí.

Programas en domicilios que aumentarían la supervivencia en los pacientes cardíacos

pacientes en casaLas enfermedades cardiovasculares son la causa principal de morbilidad y mortalidad en los países industrializados. Representa el 30% de todas las muertes en el mundo y el 48% de las muertes en Europa. Sin embargo, los avances en el tratamiento de la patología cardíaca han incrementado de forma significativa la supervivencia de los pacientes.

Entre las medidas cardiovasculares preventivas, además del tratamiento farmacológico, existe consenso en el beneficio de los programas de rehabilitación cardíaca para mejorar el control de los factores de riesgo cardiovascular, la supervivencia y la calidad de vida en los pacientes que han sufrido un evento coronario.

En nuestro país, a pesar de los beneficios que aporta la rehabilitación cardíaca, se estima que sólo un 5% de los pacientes que podrían beneficiarse de un programa de rehabilitación ingresan en ellos. Indicando que los programas de rehabilitación cardíaca en España se encuentran infrautilizados.

La actividad física es un factor importante en los programas de rehabilitación cardíaca y se recomienda su realización durante la fase de seguimiento (fase II) en las unidades de rehabilitación cardíaca, y en la fase domiciliaria (fase III). El problema es que las unidades de rehabilitación cardiaca en España están centradas sobretodo en la fase II y únicamente un tercio de las unidades tiene organizada la fase III, por lo que la adherencia al ejercicio un año después de haber finalizado la fase II decrece entre un 20-40%.

El control de estos programas en el entorno domiciliario con supervisión médica a distancia podría dar una buena solución a este problema, ya que permitiría realizar un seguimiento de los distintos parámetros biomédicos de los pacientes, archivar estos datos para su posterior consulta por el equipo médico y alertar si fuese necesario a los profesionales sanitarios en caso de producirse una descompensación de los mismos que supongan un riesgo para la salud del paciente.

Se estima que un sistema de este calibre (como los que ya hay en el mercado, por ejemplo, Qoolife), aplicado a un programa de rehabilitación cardíaca mejoraría los resultados clínicos, los conocimientos de los usuarios respecto a su enfermedad, y las conductas de salud sobre su patología de base. Además podría aumentar la eficacia de los programas de rehabilitación cardíaca, reducir los costes de los mismos y aumentar la proporción de pacientes que podrían beneficiarse de ella.

Autor: José Luis Ramos Martín. Estudiante de Medicina.