Nutrición: Las 7 normas básicas en alimentación para luchar contra la obesidad infantil

La obesidad infantil puede ser una enfermedad con muchas consecuencias negativas.
La obesidad infantil es una de las temidas enfermedades que todos los padres evitan que tengan sus hijos, y una de las afecciones más comunes en los niños de más de 3 años, y que puede ser un preludio de una peligrosa obesidad adulta, con consecuencias no sólo físicas, sino emocionales y psicológicas.
 
La obesidad infantil se basa en el exceso de grasa corporal que afecta a la salud del niño directamente, ya que, debido al proceso de crecimiento del niño, no solo se acumula grasa en los lipocitos, sino que aumenta en número de estos en el cuerpo. Cuando el peso corporal del niño alcanza el 20% más del peso ideal del niño, se considera que existe obesidad infantil.
 
Esta enfermedad está considerada como peligrosa por la edad en la que aparece, en pleno crecimiento. La obesidad infantil también puede conducir a síntomas más graves como diabetes, presión alta, enfermedades cardiovasculares, problemas de sueño, cáncer, entre otras. Algunos de esos también incluyen enfermedades del hígado, anorexia, bulimia, infecciones en la piel y por supuesto otros problemas respiratorios.
 
La dietista Josefa Cobos, especialista en dieta y nutrición, recomienda seguir lo que ella llama “las 7 normas básicas de alimentación saludable”, que las recogemos de la siguiente manera:
 
  1. Alimentación Sana. Selección de alimentos de la nutrición con menos grasa y poca sal, en la que haya mucho vegetales y en cantidades acordes al apetito (verduras, frutas, legumbres y cereales integrales).
  2. Variada. Conseguir el hábito con el niño que sufre obesidad infantil a que lo pruebe todo, incluidos los sabores de varios alimentos.
  3. Equilibrada. Su nutrición tiene que estar equilibrada en todos los sentidos, tanto lo que come en casa como lo que come en el colegio, y sea en el desayuno, comida, almuerzo, merienda o cena. Es imprescindible que algún experto valore el menú del colegio.
  4. Nutritiva y apetecible. Combinar una nutrición plagada de alimentos que le gustan al niño con otros que le gustan menos y presentarlos de forma atractiva, porque así le resultará más apetecible y evitará pizzas y hamburguesas.
  5. Divertida y participativa. Debes incluirlos en el proceso. Que vayan contigo a la compra, en la cocina mientras cocinas, en la preparación de la mesa, etc. Así aprenderán bueno hábitos y comenzarán a disfrutar de la cocina.
  6. Ordenada. El momento de comer es para disfrutar en familia. Ambiente tranquilo sin televisión ni otros elementos y con un orden de primer plato, segundo plato y postre, que favoreza a una buena nutrición.
  7. Educativa. Esencial que la educación de hábitos alimentarios saludables se lleve a cabo tanto en casa como en la escuela. La educación en nutrición exige paciencia, dedicación y constancia, por lo que hay que evitar las concesiones inaceptables sin dejar de lado el apetito del niño, siempre que no afecte a su ritmo de crecimiento.
La aplicación de estos siete consejos en sus ámbitos, así como el seguimiento de la nutrición del niño, puede ayudar a luchas contra la obesidad infantil, algo que gracias a la tecnología ya puedes complementar a través de una consulta online.

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