Consejos para mantener la línea en Navidad y no engordar: terapias nutricionales de choque

La celebración de la Navidad en España es sinónimo de cambiar radicalmente nuestras rutinas nutricionales: comer más, y mejor, que durante el resto del año. Reuniones familiares, de empresa, etc., en la que ingerimos abundantes cantidades de comida superiores al resto del año. En algunos casos, con consecuencias evidentes a los pocos días: el sobrepeso.

Dieta en Navidad.

Según la dietista Josefa Cobos, artífice de Diesalud, en Navidad “nuestra mente se resiste a que se engorde, pero algunas presiones son difíciles de sortear, como la de los amigos y los familiares, y nos incitan a comer”. Esta situación nos crea un cargo de conciencia que nos hace reflexionar ¿Nos compensa perder el equilibrio nutricional de todo el año en tan solo 15 días?

Desde esta perspectiva, Josefa Cobos nos sugiere algunas recomendaciones básicas para mantener la dieta en Navidad y no perder nuestra balanza nutricional, y lo basa en tres pilares: ejercicio físico, dieta de choque y evitar el alcohol.

Ejercicio físico

“Aprovechando que tendremos  un poco más de tiempo libre, programemos   actividades con tus amigos y familia al aire libre, el sol es muy importante para la vitamina D, que a su vez, es imprescindible para la fijación del calcio en los huesos”, apunta Josefa Cobos, que apuesta por una rutina de ejercicios para completar los excesos.

El ejercicio físico mantiene la dieta.Además, también cree que todo es cuestión de motivación y oportunidad. “Es una magnífica oportunidad para retomar aquellas aficiones que habías olvidado, jugar al fútbol en la playa, subir a ese monte cercano o recorrer la ciudad disfrutando del cálido ambiente navideño”, matiza.

Como remedio fácil y accesible por todo, Cobos aconseja algo muy sencillo de hacer: beber agua. “Beber ocho vasos de agua diario ayuda a comer menos, ya que el agua ofrece una sensación de saciedad”. Como añadido, explica que incluso se puede tomar algún complemento alimenticio de fibra, como glucomanano, un saciante mecánico coadyuvante en dietas de adelgazamiento.

Dieta de choque

Una forma estupenda de desafiar a las grasas navideñas, es hacer lo que se conoce como una dieta de choque. Es decir, tras comilonas señaladas hacer dos días de choque para depurar y limpiar el organismo.

No ingerir alcohol

Una de las acciones que acompañan a la Navidad, además de al exceso de comida, es la ingesta de cantidades más altas de lo habitual de bebidas alcohólicas, como anís, coñac, ginebra, ron o moscatel, entre otras. Para Josefa Cobos, es necesario evitarlas porque “son un aporte de calorías vacías excesivo, sobre todo el tema de licores, mejor una copa de buen vino tinto, blanco o sidra, que apenas os aportarán calorías”, concluye.

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