A los niños no debe dolerles la cabeza

Quién no ha tenido alguna vez un dolor de cabeza. Esta dolencia es un importante problema desde la infancia a la edad adulta. De hecho, casi el 100% de las personas sufren algún episodio de cefalea a lo largo de la vida. Pero en algunas situaciones, ese dolor, empieza desde una edad muy temprana, lo que acaba siendo un problema no solo para el niño que lo sufre, sino también para los padres. Y sobre todo en un contexto desfavorable, ya que cada vez acuden a las consultas más familias preocupadas porque a alguno de sus hijos les duele la cabeza.

Los dolores de cabeza de los niños pueden afectar a las familias.
En estas circunstancias uno de los factores más relevantes a tener en cuenta es la edad. El Dr. Manuel Antonio Fernández, Médico Especialista en Pediatría y Neurología Pediátrica en el Instituto Andaluz de Neurología Pediátrica, avisa de los cuidadosos que hay que ser en algunos casos. “Cuando un niño pequeño se queja de la cabeza, saltan las alarmas en la familia”, añade Fernández. Aunque las causas graves de dolor de cabeza (tumores, hipertensión intracraneal…) son extremadamente infrecuentes en la pediatría, no debemos olvidar su existencia.

“Cuando los padres de los niños consultan por una cefalea, debemos hacer un interrogatorio a fondo sobre el inicio de los episodios y todas sus características para poder evaluar la urgencia. Siempre es importante tener en cuenta los antecedentes de migraña en la familia, ya que la predisposición a heredarla es elevada”, explica Fernández, que recuerda que no conviene olvidar la “frecuente relación” entre cefalea y sinusitis, síntomas difíciles de diferenciar en algunos casos. Por último, Fernández también recomienda una valoración oftalmológica porque suele ser también frecuente en esas edades que algunos problemas visuales puedan ser la causa del dolor.

Cuando el motivo de la cefalea es una migraña, hay que tener en cuenta las importantes limitaciones en la vida diaria que puede sufrir un niño. “Si los episodios de migrañas son frecuentes provocan absentismo escolar y por supuesto dificultades en la vida familiar (trabajo de los padres, rendimiento académico…)”, apunta. Además, también hay que tener en cuenta que si el dolor es intenso pueden aparecer vómitos y dolor abdominal, hipersensibilidad a la luz y los ruidos que obliguen al chico a estar en su habitación acostado y con todo cerrado. “A veces supone una importante afectación de la calidad de vida de la familia”, recalca.

Tratamiento


Sobre un posible tratamiento efectivo, el Dr. Fernández Fernández señala que “para los episodios existen varias alternativas de tratamiento como el ibuprofeno (a nivel general) y los triptanes (específicos para la migraña), pero también es posible usar tratamientos preventivos para disminuir la frecuencia y la intensidad de los episodios de migraña”.

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