Los frentes abiertos de la nutrición en la tercera edad: desnutrición, obesidad y deshidratación

>a mala nutrición o los trastornos alimenticios pueden ser una amenaza incluso cuando el cuerpo humano afronta una de sus etapas más complicadas: la tercera edad. Una mala elección de nuestra dieta en nutrición puede hacer tambalear la condición metabólica de una persona mayor, por lo que hay que seguir a rajatabla una nutrición correcta para afrontar algunos de los problemas más comunes que puede aparecer en esta fase de nuestra vida.

La dietista Josefa Cobos, una especialista en la relevancia de una dieta saludable en la tercera edad para mantener una importante nutrición, apunta algunos de los problemas más graves que puede ocasionar un trastorno alimenticio en esta etapa:

  • Desnutrición: La desnutrición puede derivar tanto de causas psicológicas como fisiológicas, la mayoría de las veces es un poco de las dos, desencadenando un deterioro del sistema inmunológico agravando el problema, ya que al presentar mayor número de infecciones, se altera la ingesta, que a su vez facilita otras posibles infecciones, creando así un círculo vicioso de enfermedad y malnutrición. Los especialistas, hacen mención, también, a la anorexia generada por la ya mencionada pérdida del sentido del gusto y del olfato, los problemas dentales, desordenes digestivos, demencia e incapacidad física para la adquisición y preparación de alimentos e incluso al consumo excesivo de medicamentos que puede generar pérdida del apetito por sequedad bucal o malestares gastrointestinales.
  • Obesidad: A medida que pasan los años, baja la necesidad de ingesta calórica, se acepta un 10% más o menos, por década; esto  unido a una disminución de la actividad física y la ingesta alta de alimentos, no siempre saludables, hace que gran parte de las personas de este grupo presenten un exceso de peso que limitan mucho más sus capacidades y provoque un aumento de riesgo de enfermedades cardiovasculares, debido al acumulo de grasa en la zona abdominal. Sin mencionar el problema para su cuidado, si no son dependientes, requiriendo en ocasiones más de una persona para su cuidado diario.
  • Deshidratación: Otro de los problemas comunes en la tercera edad es la deshidratación causada por la pérdida de masa muscular, ya que esta funciona como reserva de agua, y una disminución de la sensación de sed. Esto explicaría que la ingesta de agua y líquidos es menor en esta época de la vida.

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