¿Qué debemos hacer cuando una persona mayor se queja de que no ve?

Todos tenemos cerca de algún familiar o conocido que se queja de que con sus gafas ya no ve bien pero sigue leyendo y además vamos viendo que últimamente está mas torpe, parece mas retraído de carácter e incluso alguno se cae, se pierde por la calle, caminan mas lentos y siempre por la acera con sombra; en casa o tienen todas las luces encendidas o todas las persianas cerradas; en la cocina se les caen los botes con mas facilidad, rompen mas vasos, se les empieza a quemar la comida… En definitiva, que sufre una pérdida de visión.
pérdida visión¿Cuál es realmente el problema que ellos tienen? ¿Qué es lo que notan en la vista? ¿Les molesta la luz?¿Tropiezan con los bordillos?¿Se quejan de ver una mancha, de ver borroso? ¿Se equivocan al utilizar los productos de limpieza o de aseo? ¿Se lavan con el champú en vez de con el gel? ¿Se acercan mas a la televisión en su casa pero en la nuestra no? ¿Se equivocan al comprar? ¿Pierden el dinero y nunca saben el valor que tienen las monedas?

Lo primero que pensamos es que si el médico no ve que su estado de salud general ha empeorado es que nuestro familiar está “más viejo”. Sabemos que muchos pacientes que padecen una enfermedad neurológica tienen más problemas de visión aunque no lo asociamos.

Todos hemos oído que “a partir de una edad la vista no varía” y muchos pensamos que “si no hay más graduación” no se puede hacer más. Pero sí, se puede hacer más. La visión es diferente y ver como a los 20 años ya no va a ser posible pero trabajando vamos a conseguir mejorarla.

Por nuestra experiencia sabemos que una persona mayor que se queja de que no ve es que realmente nota algo que no sabe definir muy bien pero que le incapacita para realizar las tareas que hasta ahora ha hecho con normalidad.

Proceso pérdida de visión

Debemos llevarles al oftalmólogo para que les haga una revisión, les indique el tratamiento, si se puede tratar, y les explique qué pueden esperar de esta enfermedad, evolución…
Si es posible y el paciente lo admite sería conveniente en el caso de verlo muy hundido, que acudiera a un psicólogo.

A continuación deben acudir a un óptico-optometrista que se dedique a la baja visión para que les haga un estudio y les explique también el tipo de ayuda que les puede prescribir, cómo va a ver a partir de ahora así como el tipo de rehabilitación visual que necesita para poder realizar las actividades que hasta ahora hacía.

Las ayudas que se pueden prescribir van desde una graduación diferente a la que llevan, gafas especiales para leer, filtros específicos (no unas gafas de sol), una lupa ( no vale cualquier lupa) un telescopio …hasta ayudas no ópticas que les facilite alguna labor que vayan a realizar ( cocinar, pintar, lectura, coser…)

No debemos rendirnos, tenemos dos ojos para toda la vida y no se gastan por usarlos.