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Hipotiroidismo e infertilidad, la endocrinóloga África Villarroel analiza la cuestión

Dra. África Villarroel Bajo

Dra. África Villarroel Bajo

El hipotiroidismo es una condición clínica relativamente frecuente ya que afecta a un porcentaje de entre el 1 y el 4% de la población. Muchos de quienes lo padecen desconocen que lo son y existe cierta controversia sobre los niveles de hipotiroidismo que deben ser tratados. Por eso resultan de interés los artículos que publica en su blog la Doctora África Villarroel, a la que además se puede consultar a través de Internet ya que dispone de un servicio de atención online en Qoolife. Esta excelente médico se describe a sí misma como “especialista en Endocrinología y Nutrición con 14 años de experiencia en el sector público. Tratando de facilitar el contacto médico-paciente gracias a internet”.

Os puedo recomendar dos post recientes sobre hipotiroidismo:

  1. Hipotiroidismo en el adulto. En este post resume los principales contenidos de la guía clínca de hipotiroidismo en el adulto.
  2. El tiroides y la fertilidad. En este post nos explica cómo el hipotiroidismo subclínico puede ser una de las causas de infertilidad en la mujer.

Desde aquí quiero agradecer a la Dra. Villarroel su esfuerzo por transmitir de forma clara la complejidad de la endocrinología y el afán por llevar sus conocimientos a todo aquél que los necesite ofreciendo su servicio de consulta online a través de nuestra plataforma.

Dr. Rafael Pinilla

Director Médico de Qoolife

 

Embarazo y alcohol: una relación imposible

Cuando una mujer queda embarazada, la insistencia del médico para que ésta no consuma alcohol está más que justificada y es algo completamente asumido por ambas partes. Cuando consumimos alcohol, tras su absorción, viaja por nuestro torrente sanguíneo llegando a nuestros tejidos y distintos órganos. Si se está embarazada el alcohol llegara también al feto, a sus tejidos y órganos, en el cual la baja metabolización conduce a que éste permanezca elevado durante más tiempo. Por lo tanto, tomar una copa de alcohol, hace que nuestro bebé también la consuma, lo que puede generar graves consecuencias.

embarazo y alcohol

Para la dietista Josefa Cobos, artífice de Diesalud, “los niños que resultan afectados por la exposición al alcohol durante el embarazo, suelen pesar menos al nacer, crecen más despacio y por consecuencia suelen ser de talla más pequeña”. Entre otras consecuencias, los rasgos faciales pueden “resultar alterados”, explica, así como algunos de sus órganos, “dando lugar a malformaciones de corazón, riñones, tubo digestivo, extremidades, etc.”, señala.

Otro de los efectos características de la ingesta de alcohol durante el embarazo es que el feto, según apunta Cobos, puede presentar signos de retraso mental, e incluso, es posible que si no presentan las características de exposición al alcohol al nacer, estos tienden a ser hiperactivos, “presentando problemas en el lenguaje y la coordinación”.

Consecuencias graves

Para Cobos, en cualquier momento del embarazo, el consumo de alcohol puede afectar al feto, aunque su efecto puede ser distinto en los diferentes meses de embarazo. “Es en el primer trimestre de embarazo donde puede haber  más riesgo para presentar malformaciones, mientras que el segundo y tercer trimestre causará problemas de crecimiento, problemas funcionales, sensoriales  y retraso mental”, explica.

Es posible que el momento de mayor riesgo sea en las primeras semanas de embarazo, en el que la mujer puede no saber que está embarazada, y la ingesta de alcohol pueda dar lugar desde el aborto espontáneo así como graves malformaciones físicas.

Cierto es que las manifestaciones más severas de los efectos del alcohol se presentan en niños cuyas madres mantienen una ingesta de alcohol de forma crónica, en comparación con las que tienen un consumo esporádico, pero si éste consumo es en grandes cantidades aunque pocas veces, el efecto se traduce en los mismos resultados  perjudiciales para el bebé. Ciertos estudios barajan la posibilidad que pequeñas cantidades muy esporádicas den también lugar a problemas no menos importantes, como un cociente intelectual disminuido, problemas de adaptación y aprendizaje.

Según Cobos, hasta ahora no se ha podido demostrar que exista una dosis mínima de ingesta de alcohol que se pueda considerar segura, por lo tanto el consumo durante el embarazo debe ser CERO.

Cómo evitar náuseas y vómitos durante el embarazo

Las náuseas y vómitos durante el embarazo son un fenómeno muy común, que afecta a un 40-60 % de las gestantes y ocurren sobre todo durante el primer trimestre, entre las 6-14 semanas de gestación y suele resolverse antes de las 16 semanas, aunque en un 20 % de las gestantes persisten durante el segundo y tercer trimestre.Náuseas y vómitos.Se debe de diferenciar de una patología denominada hiperémesis gravídica, que ocurre cuando las náuseas y vómitos son persistentes e incoercibles, impiden una correcta alimentación de la gestante (intolerancia a sólidos y líquidos) y que producen pérdida de peso, alteraciones del metabolismo y deshidratación.

Para la matrona Patricia Briñón, lo más importante es “tratar de mantener una actitud positiva”. Según recuerda, “sentir náuseas está relacionado con el buen desarrollo de tu embarazo y que, por lo general, desaparecerán después de las primeras 12 o 16 semanas”. Briñón apunta algunos consejos:

Alimentación

  • Lo más indicado es hacer varias comidas al día poco abundantes. Comer despacio y masticar bien para facilitar la digestión.
  • Para las mujeres que sufren náuseas matutinas, es efectivo tomar antes de levantarse de la cama hidratos de carbono, como galletas, tostadas o cereales, y reposar durante 15 minutos después de la ingesta.
  • Consumir abundantes frutas y verduras, proteínas e hidratos de carbono, y evitar los alimentos con alto contenido en grasa, que hacen la digestión más lenta y provocan pesadez.
  • Evitar tomar los alimentos muy calientes: son preferibles las comidas frías o templadas.
  • Incrementar la vitamina B6 en la dieta, consumiendo granos enteros, nueces, semillas y legumbres.

Bebidas

  • Procurar no beber durante las comidas, mejor antes o después de estas.
  • Evitar las bebidas con gas, alcohol o cafeína, y los zumos muy ácidos.
  • Tomar bebidas frías o a temperatura ambiente.
  • Si se vomita, reponer el líquido perdido poco a poco y beber pequeñas cantidades.

Estilo de vida

  • No fumar.
  • Usar ropa holgada.
  • No lavarse los dientes justo después de comer.
  • Mantener una buena postura corporal.
  • No tumbarse totalmente horizontal justo después de comer.
  • Tomar suplementos vitamínicos por la noche, ya que el hierro que estos contienen pueden irritar el estómago.
  • Evitar permanecer en espacios poco ventilados en donde se concentren los olores de comida, perfumes, pintura, gasolina que puedan provocar náuseas.
  • Dormir más de lo normal y tratar de minimizar el estrés.

Acciones educativas y promotoras de la salud durante el embarazo

Embarazo1Potenciar un género de vida saludable siempre es altamente recomendable, pero mucho más, cuando una persona se va a quedar o se ha quedado ya embarazada. En estos momentos, el cuerpo necesita toda la atención para poder hacer frente a este nuevo proceso con todas las garantías.

Además de algunos consejos básicos para embarazadas y para las mujeres que se quieren quedar embarazadas, la matrona Patricia Briñón, apunta algunas acciones educativas y promotoras de la salud durante el embarazo son las siguientes.

  • Aconsejar los cambios de comportamiento que sean necesarios para evitar las infecciones que puedan afectar al feto.
  • Recomendar una nutrición equilibrada y administrar un suplemento diario con ácido fólico (0,4-1mg) desde al menos un mes antes de la concepción, debiendo mantenerse una vez conseguida ésta pero asociado a suplementos de yodo y polivitamínicos. En mujeres con factores de riesgo como enfermedades crónicas, malos hábitos de alimentación, malas conductas adictivas…, se recomienda aumentar la ingesta de alimentos ricos en folatos y la suplementación diaria con un preparado multivitamínico con acido fólico (5 mg) desde al menos tres meses antes de la concepción. Se debe hacer hincapié en la consulta preconcepcional sobre el consumo de sal yodada y de alimentos ricos en yodo.
  • Consumo moderado de cafeína.
  • Consejo antitabaco y evitar el consumo de alcohol y drogas.
  • Consultar a matrona o médico uso de fármacos.
  • Aconsejar la realización rutinaria de ejercicio suave o moderado evitando.
  • Promover una vida sexual saludable.

La listerosis durante el embarazo de la mujer: Recomendaciones para evitarla

Mucho se conoce la toxoplasmosis, sus riesgos y modos de prevenirla, pero menos comentada a la embarazada es la listeriosis. La listeriosis es una enfermedad producida por una bacteria nociva Listeria monocytogenesque puede encontrarse en la tierra y en alimentos refrigerados listos para consumir (carne de res, carne de pollo, pescados y mariscos, y productos lácteos, como la leche y productos lácteos sin pasteurizar, o alimentos preparados con dicha leche).

Para Patricia Briñón, matrona profesional que ofrece servicios online, la listeriosis “es una enfermedad poco común en la población general; sin embargo, tiene importancia en las gestantes y recién nacidos, por lo que se debería advertir a la gestantes de su existencia y posibles vías de transmisión”. En España, la incidencia en gestantes ha ido aumentando y es mayor que la observada en la población general; se estima en 12-17/100.000 habitantes.

Para Briñón, la listeriosis asociada a gestación se puede manifestar en cualquier etapa, aunque es más frecuente en el tercer trimestre. “Dos tercios de las embarazadas afectadas de listeriosis manifiestan un cuadro parecido a un proceso gripal, en otras no produce síntomas”. Una vez adquirida se puede transmitir la infección dentro del útero al bebé y desarrollar importantes problemas de salud, que van desde abortos a secuelas neurológicas, cardíacas o renales en el recién nacido. Por esta razón, la “prevención” de la listeriosis es muy importante.

Algunas medidas de prevención que se pueden tomar son tan básicas como regular el frigorífico, que debe indicar una temperatura de 4° C o inferior, y el congelador debe estar a -18° C. En torno a la alimentación:

 
No comer:
 
 
Salchichas, embutidos, fiambres y otras comidas preparadas, a menos que estén recalentados y que desprendan calor, quesos blandos, como Feta, Brie y Camembert, quesos con venas azules, queso blanco, queso fresco, a menos que estén procesados con leche pasteurizada. Asegúrese de que la etiqueta diga: “hecho con leche pasteurizada”. Patés o pastas de carne para untar refrigerados. Carnes, pescados y marisco a medio cocer. Mariscos ahumados refrigerados directamente del envase. Leche cruda (sin pasteurizar) o alimentos que contengan dicho tipo de leche. Frutas y verduras sin lavar.
 
Si comer:
 
 
 
Patés o pastas de carne para untar enlatados o con estabilidad en almacenamiento (pueden almacenarse en estantes sin refrigeración). Mariscos ahumados enlatado o con estabilidad en almacenamiento.  Es seguro comer pescados y mariscos ahumados si se cocinan en su bandeja, como una cazuela. Leche pasteurizada o alimentos que contengan leche pasteurizada. Quesos duros, quesos semi-blandos; quesos pasteurizados. Carnes, pescados y mariscos cocinados completamente. Restos de comida: es importante recalentarlos hasta que desprendan vapor. Lavar todas las frutas y verduras con agua.