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Consejos y hábitos de alimentación para prevenir la obesidad infantil

obesidad infantilExisten múltiples formas para luchar contra la obesidad infantil a través de una buena nutrición y unos hábitos alimenticios adecuados. España es un país con unos índices altos de obesidad en edad infantil y juvenil. Aunque no tan altos como en otros países (EE UU), sí que las cifras preocupan a los padres y madres de los niños de entre 0 y 18 años.

Por eso ahí van algunos consejos para luchar contra ella:

  • Evitar usar alimentos como premio o castigo. Esta práctica no favorece el comer por hambre y establece preferencias y rechazos.
  • Cocinar con técnicas culinarias sencillas. Como son al vapor, plancha, horno, papillote, rehogado, etc., que no aumenten el valor calórico.
  • Conseguir un ambiente tranquilo. Una atmósfera acogedora cuando se come es vital, tomarse el tiempo necesario, también.
  • Comer es una necesidad y un placer. La comida debe aportar las cantidades de energía y nutrientes que el organismo necesitas, pero también el bienestar psicosocial que supone un plato gastronómicamente bien preparado, consumido en un lugar agradable y en buena compañía.
  • El periodo de inactividad no deben sobrepasar las dos horas.  No es recomendable que el niño tenga TV y otros equipamientos tecnológicos en la habitación. No se debe comer viendo la TV y es aconsejable disminuir la exposición a publicidad de alimentos.
  • Integrar la actividad física en las rutinas de la familia.
  • Seguir la recomendada dieta mediterránea. El mejor ejemplo de alimentación saludable: aceite de oliva, pescado, legumbres, cereales, pan, frutas, verduras, yogur, frutos secos. Sus distintas combinaciones dan lugar a numerosas recetas de alto valor gastronómico y nutritivo.<Convencidos de la importancia de una buena educación, hay que aprovechar la edad escolar para que los niños se acostumbren a comer bien, a normas de higiene, a respetar los ritmos del sueño y actividad, creando unos hábitos de vida saludables y fáciles de realizar. Si tienes alguna duda sobre como implementar estos consejos, o quieres una atención más personalizada, te puedes poner en contacto desde aquí con la autora de este artículo.

Sobrepeso en la infancia: cómo evitar la obesidad infantil

Llevar una alimentación sana y variada favorecerá a mantener una buena salud durante toda la vida. Este hecho es aún más importante durante la infancia, donde se consolidarán sus hábitos alimentarios para el futuro.
 
La obesidad infantil es un peligro para la nutrición sana de los niños.

El sobrepeso y la obesidad son dos problemas que en la actualidad están tiendo mucha repercusión en niños y adolescentes. En España, la obesidad afecta al 14% la población infantil y juvenil, al 15% de la población adulta y a más del 20% de los mayores de 65 años. Antes de continuar, merece la pena recodar las definiciones del sobrepeso y la obesidad, dado que son términos diferentes. El sobrepeso, se refiere a la situación en el que el peso es mayor que el estándar para la altura del niño, mientras que la obesidad es una afección con exceso de grasa.

 

 
La obesidad infantil es un fenómeno global, en aumento y no controlado, asociado a una mayor probabilidad de muerte y discapacidad en la edad adulta. Los niños con sobrepeso/obesidad tienen mayores probabilidades de seguir siendo obesos en la edad adulta y padecer a edades tempranas enfermedades como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares, trastornos del aparato locomotor (artrosis) y ciertos tipos de cáncer (endometrio, cáncer y colón).
 
La causa principal del exceso de peso es debida a un desequilibro entre la ingesta calórica y el gasto calórico. Deferentes estudios señalan que los factores determinantes del sobrepeso y la obesidad son; el sedentarismo, tendencia a la disminución de la actividad física motivados por los modos de transporte y la creciente urbanización. Además, también se achaca a cambios en el modelo dietético hacia los alimentos de alta densidad energética, como la bollería industrial y los refrescos azucarados.
 
La Organización Mundial de la Salud (OMS), reconoce que el aumento de prevalencia de la obesidad infantil se debe a cambios sociales, como son, una dieta incorrecta y una escasa actividad física, pero no sólo esta relacionado con el comportamiento del niño, sino también a factores sociales, económicos y de políticas alimentarias.
 
Unpilar fundamental para poder combatir este fenómeno es la educación nutricional. Los padres pueden influir en el comportamiento de sus hijos proporcionándoles bebidas y alimentos saludables y promoviendo la actividad física. Si tienes alguna duda sobre cómo combatir la obesidad infantil de tu hijo y quieres realizar un seguimiento online, o una consulta, lo puedes hacer directamente desde aquí y ponerle fin al problema.

Un plan alimentario y una nutrición restrictiva para ‘atacar’ a la obesidad infantil

La Organización Mundial de la Salud (OMS)dice que 1980 la obesidad se ha más que duplicado en todo el mundo: Más de 200 millones de hombres y cerca de 300 millones de mujeres padecen obesidad y no gozan de una buena nutrición. En algunos países, la obesidad se cobra más vida que la insuficiencia cardíaca. Por desgracia, en edades infantiles, la enfermedad ataca igual.
           
Muchos niños en España y en el mundo sufren de obesidad infantil al no haber recibido una buena educación alimentaria. El papel de los padres para que los niños tengan una dieta adecuada y nos sufran obesidad infantil y gocen de una buena nutrición es clave.

La nutrición correcta es clave para acabar con la obesidad infantil.

Para jugar este papel en la nutrición de los padres, la dietista Josefa Cobos tiene alguna de las claves que les pueden ayudar. “No se trata de hacer dietas restrictivas o hipocalóricas, sino todo lo contrario, ya que los niños en edad de crecimiento no deben ser sometidos a restricciones alimentarias fuertes”, señala. 

La cuestión para Cobos es “trazar un plan alimentario, donde se incluya la más amplia variedad posible de alimentos, dejando helados, dulces y todos aquellos alimentos cargados de Hidratos de Carbono y grasas para  momentos muy puntuales”, apunta Cobos. Además, la dietista añade que “si el problema ya está presente, la solución es una modificación de los  hábitos familiares; sin el ejemplo de los adultos de la familia, esto sería una empresa inviable”.

Hay que tener en cuenta también que los niños son muy capaces de aceptar una nueva conducta de una forma rápida si se les da las explicaciones adecuadas y se les precede con un ejemplo coherente.  Además, también hay que incluir el ejercicio periódico, que les irá mejor a medida que vayan perdiendo peso.

Para Cobos, algunos factores que colaboran con la obesidad infantil y que hay que evitar son “los padres obesos que predisponen a sus hijos, la ingesta de nutrientes con poco volumen y alto contenido energético y el sedentarismo”, concluye. Además, los problemas ligados a la obesidad infantil puede impedir el crecimiento normal del niño. Problemas como estrías, hipertensión, escoliosis, apnea obstructiva, ginecomastia, hígado graso y cálculos en la vesícula, además de problemas psicológicos.
 
Las mejores conductas básicas a seguir en caso de tener que tratar a un niño con obesidad infantil son, según Cobos “un plan alimentario adecuado trazado por un profesional para modificar su conducta alimentaria y un cambio del estilo de vida”

Nutrición: Las 7 normas básicas en alimentación para luchar contra la obesidad infantil

La obesidad infantil puede ser una enfermedad con muchas consecuencias negativas.
La obesidad infantil es una de las temidas enfermedades que todos los padres evitan que tengan sus hijos, y una de las afecciones más comunes en los niños de más de 3 años, y que puede ser un preludio de una peligrosa obesidad adulta, con consecuencias no sólo físicas, sino emocionales y psicológicas.
 
La obesidad infantil se basa en el exceso de grasa corporal que afecta a la salud del niño directamente, ya que, debido al proceso de crecimiento del niño, no solo se acumula grasa en los lipocitos, sino que aumenta en número de estos en el cuerpo. Cuando el peso corporal del niño alcanza el 20% más del peso ideal del niño, se considera que existe obesidad infantil.
 
Esta enfermedad está considerada como peligrosa por la edad en la que aparece, en pleno crecimiento. La obesidad infantil también puede conducir a síntomas más graves como diabetes, presión alta, enfermedades cardiovasculares, problemas de sueño, cáncer, entre otras. Algunos de esos también incluyen enfermedades del hígado, anorexia, bulimia, infecciones en la piel y por supuesto otros problemas respiratorios.
 
La dietista Josefa Cobos, especialista en dieta y nutrición, recomienda seguir lo que ella llama “las 7 normas básicas de alimentación saludable”, que las recogemos de la siguiente manera:
 
  1. Alimentación Sana. Selección de alimentos de la nutrición con menos grasa y poca sal, en la que haya mucho vegetales y en cantidades acordes al apetito (verduras, frutas, legumbres y cereales integrales).
  2. Variada. Conseguir el hábito con el niño que sufre obesidad infantil a que lo pruebe todo, incluidos los sabores de varios alimentos.
  3. Equilibrada. Su nutrición tiene que estar equilibrada en todos los sentidos, tanto lo que come en casa como lo que come en el colegio, y sea en el desayuno, comida, almuerzo, merienda o cena. Es imprescindible que algún experto valore el menú del colegio.
  4. Nutritiva y apetecible. Combinar una nutrición plagada de alimentos que le gustan al niño con otros que le gustan menos y presentarlos de forma atractiva, porque así le resultará más apetecible y evitará pizzas y hamburguesas.
  5. Divertida y participativa. Debes incluirlos en el proceso. Que vayan contigo a la compra, en la cocina mientras cocinas, en la preparación de la mesa, etc. Así aprenderán bueno hábitos y comenzarán a disfrutar de la cocina.
  6. Ordenada. El momento de comer es para disfrutar en familia. Ambiente tranquilo sin televisión ni otros elementos y con un orden de primer plato, segundo plato y postre, que favoreza a una buena nutrición.
  7. Educativa. Esencial que la educación de hábitos alimentarios saludables se lleve a cabo tanto en casa como en la escuela. La educación en nutrición exige paciencia, dedicación y constancia, por lo que hay que evitar las concesiones inaceptables sin dejar de lado el apetito del niño, siempre que no afecte a su ritmo de crecimiento.
La aplicación de estos siete consejos en sus ámbitos, así como el seguimiento de la nutrición del niño, puede ayudar a luchas contra la obesidad infantil, algo que gracias a la tecnología ya puedes complementar a través de una consulta online.