Archivo de la etiqueta: Obesidad

El sobrepeso como causa de la psoriasis

obesidad psoriasisSi sufres de psoriasis y además tienes sobrepeso, esta información seguro te va a interesar. Como no se sabe a ciencia cierta cuáles son las causas que producen la psoriasis, los investigadores intentan descubrirlas para poder controlarla. Una de las posibles causas que se encuentran en estudio es la relación que existe entre la psoriasis y el sobrepeso. Dos enfermedades que pueden tener ciertamente una relación peligrosa.

De acuerdo a lo que se viene investigando, si tienes un IMC por encima de lo normal existen mayores posibilidades de contraer psoriasis (una enfermedad crónica que provoca alteraciones en las células de la piel). Al parecer el tejido adiposo es el responsable de que se produzca esta relación peligrosa.

Mecanismos de acción

De acuerdo a estos estudios se han encontrado dos mecanismos de acción. Por un lado, los adipocitos de dicho tejido liberan hormonas que pueden contribuir a la aparición y propagación de la psoriasis; y por otro lado ciertas sustancias llamadas adipoquinas que desencadenarían una reacción inmunológica contra las células sanas de la piel, originando la psoriasis.

Asimismo, se sabe que la psoriasis también esta íntimamente relacionada con el síndrome metabólico, y que las altas concentraciones de leptina serían las responsables de que este síndrome se produzca. Es sumamente interesante saber como las enfermedades se correlacionan entre sí, a tal punto que aquellas personas que padecen de sobrepeso pueden sufrir de hígado graso y también psoriasis.

Estos estudios hablan a las claras de la interrelación que existe entre todos los órganos, a punto tal que cuando uno de ellos se ve afectado como es el tejido adiposo, se puede desencadenar una serie de mecanismos que afectarían a otros órganos, en este caso la piel.
Por ello, es importante hacer hincapié en llevar adelante una dieta sana y realizar actividad física. Estas dos sugerencias controlan factores de riesgo como el sobrepeso y el estrés; que pueden desencadenar psoriasis en personas con cierta predisposición genética. No lo olvides, si tienes antecedentes de psoriasis, ¡cuida tu peso!

Consejos y hábitos de alimentación para prevenir la obesidad infantil

obesidad infantilExisten múltiples formas para luchar contra la obesidad infantil a través de una buena nutrición y unos hábitos alimenticios adecuados. España es un país con unos índices altos de obesidad en edad infantil y juvenil. Aunque no tan altos como en otros países (EE UU), sí que las cifras preocupan a los padres y madres de los niños de entre 0 y 18 años.

Por eso ahí van algunos consejos para luchar contra ella:

  • Evitar usar alimentos como premio o castigo. Esta práctica no favorece el comer por hambre y establece preferencias y rechazos.
  • Cocinar con técnicas culinarias sencillas. Como son al vapor, plancha, horno, papillote, rehogado, etc., que no aumenten el valor calórico.
  • Conseguir un ambiente tranquilo. Una atmósfera acogedora cuando se come es vital, tomarse el tiempo necesario, también.
  • Comer es una necesidad y un placer. La comida debe aportar las cantidades de energía y nutrientes que el organismo necesitas, pero también el bienestar psicosocial que supone un plato gastronómicamente bien preparado, consumido en un lugar agradable y en buena compañía.
  • El periodo de inactividad no deben sobrepasar las dos horas.  No es recomendable que el niño tenga TV y otros equipamientos tecnológicos en la habitación. No se debe comer viendo la TV y es aconsejable disminuir la exposición a publicidad de alimentos.
  • Integrar la actividad física en las rutinas de la familia.
  • Seguir la recomendada dieta mediterránea. El mejor ejemplo de alimentación saludable: aceite de oliva, pescado, legumbres, cereales, pan, frutas, verduras, yogur, frutos secos. Sus distintas combinaciones dan lugar a numerosas recetas de alto valor gastronómico y nutritivo.<Convencidos de la importancia de una buena educación, hay que aprovechar la edad escolar para que los niños se acostumbren a comer bien, a normas de higiene, a respetar los ritmos del sueño y actividad, creando unos hábitos de vida saludables y fáciles de realizar. Si tienes alguna duda sobre como implementar estos consejos, o quieres una atención más personalizada, te puedes poner en contacto desde aquí con la autora de este artículo.

6 supuestos en los que a un paciente le puede interesar un programa de rehabilitación cardíaca

Los programas de rehabilitación cardíaca deben ser accesibles para los pacientes interesados.
Como ya se ha comentado en otros artículo de Salud en la Nube, cualquier persona que padece o ha padecido una enfermedad del corazón puede ser proclive a participar en un programa de rehabilitación o entrenamiento cardíaco.
De forma orientativa, una persona debería consultar a un especialista para interesarse por seguir un plan de entrenamiento cardiaco preventivo si se dan estos supuestos:
 
Supuesto 1
Presenta dos o más factores de riesgo cardiovascularde esta lista: diabetes melitus o intolerancia a la glucosa, sobrepeso u obesidad, sedentarismo, es fumador habitual, alguna de las cifras de tensión arterial superior a 140/90, colesterol total superior a 250, está sometido a niveles elevados de estrés, practica ejercicio físico deportivo intenso.
 
Supuesto 2
Ha padecido un Infarto Agudo de Miocardio(IAM), o angina de pecho, angor coronario, u otros episodios de isquemia cardiaca (falta de riego sanguíneo en las arterias del corazón).
 
Supuesto 3
Ha sido sometido a una intervención de revascularización cardíaca (baypass o stent coronario).
 
Supuesto 4
Padece de las válvulas del corazón (valvulopatía).
 
Supuesto 5
Presenta síntomas de insuficiencia cardíaca(fatiga al esfuerzo, edemas en ambos pies).
 
Supuesto 6
Padece de alguna arritmiaque han requerido la implantación de un marcapasos.
Sin embargo, existen también algunas contraindicaciones por lo que es importante que los pacientes cardíacos consulten a un cardiólogo, o a un médico de familia antes de iniciar un programa de entrenamiento. En cualquier caso, el programa de ejercicios ha de ser prescrito a partir de una valoración personalizada.


Autor del texto: Rafael Pinilla

Nutrición: Las 7 normas básicas en alimentación para luchar contra la obesidad infantil

La obesidad infantil puede ser una enfermedad con muchas consecuencias negativas.
La obesidad infantil es una de las temidas enfermedades que todos los padres evitan que tengan sus hijos, y una de las afecciones más comunes en los niños de más de 3 años, y que puede ser un preludio de una peligrosa obesidad adulta, con consecuencias no sólo físicas, sino emocionales y psicológicas.
 
La obesidad infantil se basa en el exceso de grasa corporal que afecta a la salud del niño directamente, ya que, debido al proceso de crecimiento del niño, no solo se acumula grasa en los lipocitos, sino que aumenta en número de estos en el cuerpo. Cuando el peso corporal del niño alcanza el 20% más del peso ideal del niño, se considera que existe obesidad infantil.
 
Esta enfermedad está considerada como peligrosa por la edad en la que aparece, en pleno crecimiento. La obesidad infantil también puede conducir a síntomas más graves como diabetes, presión alta, enfermedades cardiovasculares, problemas de sueño, cáncer, entre otras. Algunos de esos también incluyen enfermedades del hígado, anorexia, bulimia, infecciones en la piel y por supuesto otros problemas respiratorios.
 
La dietista Josefa Cobos, especialista en dieta y nutrición, recomienda seguir lo que ella llama “las 7 normas básicas de alimentación saludable”, que las recogemos de la siguiente manera:
 
  1. Alimentación Sana. Selección de alimentos de la nutrición con menos grasa y poca sal, en la que haya mucho vegetales y en cantidades acordes al apetito (verduras, frutas, legumbres y cereales integrales).
  2. Variada. Conseguir el hábito con el niño que sufre obesidad infantil a que lo pruebe todo, incluidos los sabores de varios alimentos.
  3. Equilibrada. Su nutrición tiene que estar equilibrada en todos los sentidos, tanto lo que come en casa como lo que come en el colegio, y sea en el desayuno, comida, almuerzo, merienda o cena. Es imprescindible que algún experto valore el menú del colegio.
  4. Nutritiva y apetecible. Combinar una nutrición plagada de alimentos que le gustan al niño con otros que le gustan menos y presentarlos de forma atractiva, porque así le resultará más apetecible y evitará pizzas y hamburguesas.
  5. Divertida y participativa. Debes incluirlos en el proceso. Que vayan contigo a la compra, en la cocina mientras cocinas, en la preparación de la mesa, etc. Así aprenderán bueno hábitos y comenzarán a disfrutar de la cocina.
  6. Ordenada. El momento de comer es para disfrutar en familia. Ambiente tranquilo sin televisión ni otros elementos y con un orden de primer plato, segundo plato y postre, que favoreza a una buena nutrición.
  7. Educativa. Esencial que la educación de hábitos alimentarios saludables se lleve a cabo tanto en casa como en la escuela. La educación en nutrición exige paciencia, dedicación y constancia, por lo que hay que evitar las concesiones inaceptables sin dejar de lado el apetito del niño, siempre que no afecte a su ritmo de crecimiento.
La aplicación de estos siete consejos en sus ámbitos, así como el seguimiento de la nutrición del niño, puede ayudar a luchas contra la obesidad infantil, algo que gracias a la tecnología ya puedes complementar a través de una consulta online.

Los frentes abiertos de la nutrición en la tercera edad: desnutrición, obesidad y deshidratación

>a mala nutrición o los trastornos alimenticios pueden ser una amenaza incluso cuando el cuerpo humano afronta una de sus etapas más complicadas: la tercera edad. Una mala elección de nuestra dieta en nutrición puede hacer tambalear la condición metabólica de una persona mayor, por lo que hay que seguir a rajatabla una nutrición correcta para afrontar algunos de los problemas más comunes que puede aparecer en esta fase de nuestra vida.

La dietista Josefa Cobos, una especialista en la relevancia de una dieta saludable en la tercera edad para mantener una importante nutrición, apunta algunos de los problemas más graves que puede ocasionar un trastorno alimenticio en esta etapa:

  • Desnutrición: La desnutrición puede derivar tanto de causas psicológicas como fisiológicas, la mayoría de las veces es un poco de las dos, desencadenando un deterioro del sistema inmunológico agravando el problema, ya que al presentar mayor número de infecciones, se altera la ingesta, que a su vez facilita otras posibles infecciones, creando así un círculo vicioso de enfermedad y malnutrición. Los especialistas, hacen mención, también, a la anorexia generada por la ya mencionada pérdida del sentido del gusto y del olfato, los problemas dentales, desordenes digestivos, demencia e incapacidad física para la adquisición y preparación de alimentos e incluso al consumo excesivo de medicamentos que puede generar pérdida del apetito por sequedad bucal o malestares gastrointestinales.
  • Obesidad: A medida que pasan los años, baja la necesidad de ingesta calórica, se acepta un 10% más o menos, por década; esto  unido a una disminución de la actividad física y la ingesta alta de alimentos, no siempre saludables, hace que gran parte de las personas de este grupo presenten un exceso de peso que limitan mucho más sus capacidades y provoque un aumento de riesgo de enfermedades cardiovasculares, debido al acumulo de grasa en la zona abdominal. Sin mencionar el problema para su cuidado, si no son dependientes, requiriendo en ocasiones más de una persona para su cuidado diario.
  • Deshidratación: Otro de los problemas comunes en la tercera edad es la deshidratación causada por la pérdida de masa muscular, ya que esta funciona como reserva de agua, y una disminución de la sensación de sed. Esto explicaría que la ingesta de agua y líquidos es menor en esta época de la vida.